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Capitulo 5

En pos de un desarrollo económico y social sostenible

La Estrategia Institucional del Noveno Aumento aprobada en 2010 constituye una hoja de ruta mutuamente acordada por el Banco y sus accionistas sobre los retos de desarrollo más apremiantes que se planteaban en la Región en ese entonces. Esta hoja de ruta materializó una visión común sobre el modo de afrontar esos retos dirigiendo el apoyo del BID hacia prioridades sectoriales y objetivos específicos. Los primeros avances de dichas prioridades se midieron a través del Marco de Resultados Corporativos (CRF por sus siglas en inglés) y fueron consignados en el DEO de 2012 (publicado en marzo de 2013). Esto permitió que el Banco y accionistas hicieran un análisis sistémico de los avances del Banco y la Región.

Por ello es natural concluir esta edición del DEO respondiendo a los siguientes interrogantes: ¿En qué medida alcanzó el BID los resultados previstos durante el período 2012–2015, medidos a través del CRF? ¿Cómo piensa incorporar el BID las lecciones aprendidas a su trabajo con los países clientes en el futuro? ¿En qué ámbitos se centrará su labor con los países durante los próximos cuatro años?

Se cumplieron dos tercios (66,7%) de las metas fijadas en el CRF en materia de contribuciones de los productos a los Objetivos regionales de desarrollo (véase el Capítulo 2 y el Cuadro B en el Apéndice II). Por su parte, el Capítulo 4 permite apreciar que se cumplieron sin excepción las cuatro metas del programa de financiamiento (Cuadro C en el Apéndice II). En el área de efectividad y eficiencia operacionales, se ha alcanzado alrededor del 60% de las metas del Cuadro D (véase Apéndice II). Sin embargo, tal y como se vio en el Capítulo 1, fue particularmente difícil capturar aquellos aspectos del desempeño del BID que se encuentran directamente bajo su control, por lo que la interpretación de dichos resultados requiere de mayor contextualización.

Los resultados anteriores sugieren que aunque los indicadores del CRF 2012–2015 se han cumplido en gran medida, todavía queda mucho por hacer. No solo en lo que tiene que ver con seguir impulsando los resultados de desarrollo en toda la Región, sino también en lo que se refiere a continuar mejorando el marco de medición de desempeño del Banco.

Conforme al mandato emitido por la Asamblea de Gobernadores como parte del Noveno Aumento, el BID actualizó recientemente su Estrategia teniendo en cuenta los nuevos desafíos de la Región. Sin dejar de reflejar los objetivos estratégicos del Noveno Aumento de reducir la pobreza y la desigualdad y fomentar el crecimiento sostenible, la Actualización de la Estrategia Institucional 2010–2020: Una alianza con América Latina y el Caribe para seguir mejorando vidas recalibra la visión del Banco hasta 2019.

La formulación de esta actualización estuvo precedida de un extenso proceso de consulta pública en el que participaron casi 300 socios, funcionarios públicos, clientes, representantes académicos, periodistas, miembros de la sociedad civil y empleados del BID.

La retroalimentación se tradujo en los tres temas transversales de la Región, los tres desafíos y las tres ventajas comparativas del Grupo del BID que se potenciarán mediante seis principios operativos rectores, a saber: capacidad de respuesta; multisectorialidad; efectividad y eficiencia; apalancamiento y alianzas; innovación y conocimiento, y alineación estratégica. En el Gráfico 5.1 se puede visualizar un esquema general de la Actualización de la Estrategia Institucional (UIS por sus siglas en inglés). A su vez, en el sitio virtual del BID se ofrece un resumen de la UIS más detallado que incluye información sobre cómo se definen cada uno de estos temas, desafíos y principios operativos rectores.

Gráfico 5.1
Principales elementos de la Actualización de la Estrategia Institucional

Medición de los avances del Grupo del BID durante el período 2016–2019

Afin de medir los avances en la implementación de la UIS, también se actualizó el CRF. El CRF 2016–2019 se estructura en tres niveles: contexto regional, resultados de desarrollo de los países y desempeño del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo del BID).

En el nivel del contexto regional se destaca el progreso de América Latina y el Caribe en materia de desarrollo en el largo plazo. Estos indicadores de alto nivel no son atribuibles a intervenciones apoyadas por el Grupo del BID ya que, al igual que en el caso de los Objetivos regionales de desarrollo en el primer CRF, los avances realizados en cada indicador son producto de una combinación de las acciones, políticas y medidas ejecutadas o financiadas por los países de la Región. A su vez, en el nivel de resultados de desarrollo de los países de desarrollo se ofrecen datos agregados sobre productos y efectos directos respaldados por los proyectos que financia el Grupo del BID. Por último, en el nivel de desempeño del Grupo del BID se mide el apoyo que el Banco presta a los países y clientes con miras al logro de resultados.

El CRF 2016–2019 comprende 55 indicadores, frente a los 84 del CRF 2012–2015. Se ha incluido un conjunto de indicadores auxiliares para dar cuenta del apoyo — en un sentido más amplio — del Grupo del BID a sus clientes y países miembros prestatarios. Para obtener la lista completa de indicadores, véase www.iadb.org/CRF.

Dada la consolidación de las actividades del Banco con el sector privado en la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) efectiva al 1º de enero de 2016 (tal como se vio en el Capítulo 1), la UIS cubre a todo el Grupo del BID. El CRF 2016–2019 será sometido a consideración y aprobación del Directorio Ejecutivo de la CII una vez que la actualización del plan de negocios de la CII sea aprobada (momento en el cual el CRF 2016–2019 puede requerir algunos ajustes para reflejar dicho plan).

Reflexiones sobre la experiencia

El Grupo del BID es plenamente consciente de cuán importante es hacer un balance para identificar y asimilar las lecciones de experiencias previas y evitar los errores del pasado. Con la edición del DEO de 2013 se inició la práctica — que se prolonga en la presente edición — de recapacitar de forma objetiva sobre los aspectos en que se ha fallado. En el Recuadro 5.1 se esboza una reflexión sobre la experiencia del Banco en la ejecución de proyectos en la Región, mientras que en el Recuadro 5.2 se presenta un análisis de cinco lecciones concretas derivadas de su experiencia en el diseño y la aplicación del CRF 2012–2015.

Hacia el futuro

El logro de los objetivos generales del Banco de fomentar el crecimiento sostenible y la reducción de la pobreza y la desigualdad en la Región exige tener una visión clara con vistas al futuro. También implica atender constantemente a las señales, la voluntad y la capacidad institucional para adaptarse rápidamente a nuevas circunstancias y repensar las estrategias cada vez que sea preciso. Requiere asimismo escuchar e interactuar con múltiples actores de los sectores público y privado, la sociedad civil y el mundo académico, entre otros, para recibir sistemáticamente retroalimentación sobre los temas de desarrollo más importantes para ellos.

De cara a 2016 y más allá, el BID se encuentra bien posicionado para convertir esta visión en una realidad. Esto no solo gracias a sus mandatos institucionales derivados de la UIS y del CRF 2016–2019, y a los sistemas de medición de desempeño a nivel institucional y de proyecto que generan los datos pertinentes, sino además a su voluntad de aprender continuamente y mejorar sus procesos y operaciones. En momentos en que el futuro de la Región luce incierto, el Banco reafirma su compromiso de cooperar estrechamente con cada uno de sus países miembros prestatarios ofreciendo los recursos financieros, la asistencia técnica y el asesoramiento en materia de políticas que sean necesarios para atender a sus necesidades únicas y cambiantes y, conforme se requiera, afinar su dirección estratégica. Esta labor, lejos de haberse completado, es apenas el comienzo de un nuevo capítulo en el empeño por mejorar vidas en América Latina y el Caribe.