Mujeres al poder

Mibanco ayuda a microempresarias peruanas a expandir sus negocios

Las mujeres emprendedoras constituyen un sector poderoso en Perú, el único país del mundo —además de Japón— donde es más probable que una empresa sea iniciada por una mujer que por un hombre. Además, el entorno empresarial del país sobresale en América Latina y el Caribe como uno de los más favorables a las mujeres emprendedoras.

Con todo, el escaso acceso a financiamiento y los bajos niveles de capacidad empresarial siguen limitando el formidable potencial emprendedor de la mujer peruana, cuyas empresas muchas veces no logran salir del sector microempresarial informal.

Para responder a esta situación, el Banco de la Microempresa S.A. (Mibanco), una entidad microfinanciera peruana, está brindando capacitación y mayores facilidades de financiamiento a las mujeres emprendedoras. El BID apoya esta labor a través de su iniciativa Oportunidades para la Mayoría y el Fondo Multilateral de Inversiones.

Desde 2010, Mibanco ha otorgado préstamos a más de 95.519 microempresarias (una cuarta parte de las cuales nunca había recibido crédito), con el fin de financiar proyectos de mejora de instalaciones comerciales o compra de nuevos equipos. La entidad otorga financiamiento a mediano plazo hasta por US$20.000 (por un máximo de cinco años), para el cual habitualmente no se exigen garantías, al tiempo que se ofrecen planes flexibles de amortización adaptados al ciclo de ingresos de las prestatarias.

Además de otorgar financiamiento, Mibanco ofrece a sus clientas capacitación gratuita en contabilidad, mercadeo, capacidad de toma de decisiones y otras áreas. Tras concluir el adiestramiento, el 80% de las participantes ha comenzado a separar las finanzas domésticas de las empresariales, mientras que el 70% está diseñando estrategias para hacer crecer su negocio.

Mibanco también ofrece una capacitación más prolongada e intensiva como parte de la iniciativa “10.000 Mujeres” de Goldman Sachs, cuya finalidad es reforzar las competencias empresariales de las mujeres en mercados emergentes y en desarrollo. Las clases impartidas a las participantes les ayudan a elegir inversiones de capital adecuadas, manejar empleados, llevar un registro formal de ingresos y egresos, y a elaborar planes de negocios básicos. Muchas de las 729 pequeñas empresarias egresadas de la capacitación intensiva han logrado aumentar sustancialmente sus ventas e ingresos.

Los programas de formación ofrecidos por Mibanco han recibido apoyo financiero del Fondo Multilateral de Inversiones del BID, que espera completar en 2014 una evaluación de estos programas para identificar los instrumentos, metodologías y modelos de creación de capacidad más adecuados para satisfacer las necesidades de las mujeres microempresarias.

Después de Japón, Perú es el único país del mundo donde es más probable que una mujer empiece un negocio que un hombre.

Una de ellas es María Frisancho, fabricante y vendedora de calzado en el centro de Lima, quien desde 2011 ha participado en los dos programas de capacitación de Mibanco y ha obtenido préstamos para abrir una segunda tienda de zapatos. El adiestramiento recibido le está ayudando en el proceso de formalizar su negocio para poder vender su calzado en otras ciudades del país.

“Uno tiene miedo de registrar su empresa cuando no sabe cómo hacerlo”, sostiene María, quien a sus 53 años tiene cinco empleados y vende un promedio de 25 pares de zapatos al día. “Ahora entiendo que debo formalizar mi empresa para expedir facturas, pues mis clientes de fuera de Lima las necesitan. Tengo mucha confianza en que, una vez formalizada, mi empresa seguirá creciendo”.

Incluso el propio financiamiento destinado a Mibanco ha sido innovador. En 2010, la institución recibió del BID y de un grupo de inversionistas de impacto (entre ellos Calvert Social Investment Foundation y Oikocredit Ecumenical Development Cooperative) el equivalente de US$36 millones en préstamos denominados en soles peruanos. Fue así como este banco se convirtió en la primera entidad microfinanciera de América Latina en obtener un crédito de largo plazo en moneda local de un grupo de instituciones financieras internacionales. El BID respalda el programa de capacitación de Mibanco mediante una operación adicional de asistencia técnica no reembolsable por valor de US$3 millones.

Estos recursos han ayudado a Mibanco a crecer y a la vez han permitido que clientes como María Frisancho salgan del sector microempresarial informal y comiencen a hacer realidad el potencial de sus negocios.

Sobre esta historia

TwitterFacebookGoogle+

Lea Mas

Venezuela refuerza su principal organismo de estadística (INE).
O lea más sobre Instituciones para el crecimiento & el bienestar social
Cuatro lecciones aprendidas del programa de empleo de México (PACE).
O lea más sobre México