Mejores trabajos

Cuatro lecciones mexicanas

Durante los últimos 20 años, México ha logrado articular uno de los programas de servicios de empleo más completos y de mayor éxito en América Latina y el Caribe. El Programa Multifase de Apoyo a la Capacitación y al Empleo (PACE) está mejorando el mercado de trabajo del país haciendo que sea más fácil para los empleadores identificar a aquellos trabajadores que posean las destrezas adecuadas y para los solicitantes encontrar mejores puestos de trabajo.

En el marco del programa se ha creado una dinámica red nacional de oficinas de empleo y servicios en línea que ofrecen capacitación, asesoramiento, ayuda en la búsqueda de trabajo y asistencia en materia de emprendimiento para aquellas personas que se encuentran sin trabajo o subempleadas. Desde 2010, más de 12,7 millones de solicitantes de empleo (mujeres en un 70%) se han beneficiado de los servicios de intermediación del programa. De las más de 600.000 personas que han participado en el componente de capacitación en el empleo del PACE, el 80% ha encontrado trabajo.

En diversas evaluaciones de impacto —entre ellas un estudio del BID, entidad que desde tiempo atrás ha respaldado el programa— se ha demostrado que las personas que reciben capacitación a través del PACE tienen mayor probabilidad de hallar empleo, trabajar en el sector formal de la economía y percibir mayores ingresos que quienes no lo hacen.

¿Qué enseñan estos resultados tan contundentes? Cabe destacar cuatro lecciones para los países interesados en generar mejores oportunidades laborales para su fuerza de trabajo.

1. Aprender de los errores midiendo los resultados obtenidos

Evaluación de impacto del subprograma “Bécate” (PDF)

Evaluación de impacto del subprograma “Bécate” (PDF)

El PACE representa un giro radical frente a modalidades anteriores y menos eficaces de intervención en el ámbito del empleo en México. Los programas previos de capacitación de trabajadores —cada uno por su lado—, no estaban lo suficientemente vinculados a las necesidades reales de las empresas, y a menudo los beneficiarios acababan adquiriendo habilidades que el mercado no demandaba. Con base en una serie de lecciones aprendidas, evaluaciones y análisis de resultados, el PACE estableció alianzas con varias empresas para configurar un novedoso programa de capacitación laboral en el que los empleadores asumen el costo total de la formación y el programa sufraga becas para los participantes. La iniciativa, conocida como BECATE, nació como una herramienta para contrarrestar los efectos de la crisis financiera internacional de 2008 en el mercado laboral mexicano, pero pronto pasó a formar parte integral de la gama de servicios ofrecida por PACE.

2. Encontrar socios estratégicos

El PACE ha forjado alianzas estratégicas con importantes socios como son los gobiernos locales, las empresas y las organizaciones no gubernamentales (ONG), los cuales ayudan a recopilar información sobre las vacantes locales y, más importante aún, a adaptar los servicios del programa a las necesidades identificadas por ellas. Los empleadores cumplen una importante función en las actividades del programa dirigidas a ampliar las listas de vacantes en todo el país mediante la participación en ferias de trabajo, la publicación de sus ofertas en el servicio y el desarrollo de actividades con las comunidades. Las administraciones estatales y locales son corresponsables de los centros regionales de empleo a través de un acuerdo de distribución de costos directos. Mediante actividades con la comunidad y patrocinio de eventos, las autoridades han ampliado el alcance local del programa e incrementado el número de beneficiarios, mientras que las ONG han actuado como socios particularmente importantes para los sectores más vulnerables de la población. Por ejemplo, Nuevas Oportunidades de Empleo para Jóvenes es una destacada iniciativa en Nuevo León con la que se procura formar alianzas dirigidas a encontrar ofertas de trabajo para los jóvenes en ese estado. Otra iniciativa, Todos Somos Juárez, es una estrategia federal integral para reducir la violencia en Ciudad Juárez, en cuyo marco se han impartido talleres de capacitación en empleabilidad, destrezas sociales y responsabilidad a más de 25.000 personas. Las ONG también han actuado como intermediarias para apoyar la capacitación y colocación de personas discapacitadas y ayudar a trabajadores repatriados en la búsqueda de empleo.

3. No rehuir a la adaptación

Evaluación de impacto del Programa de apoyo al empleo (PAE) [PDF]

Evaluación de impacto del Programa de apoyo al empleo (PAE) [PDF]

El PACE supervisa y evalúa de manera constante sus propias iniciativas, y presta especial atención al surgimiento de nuevas necesidades. Esto hace que se modifiquen o suspendan los subprogramas menos eficaces y que se destinen más recursos a ampliar programas de eficacia probada (como la capacitación en el empleo), y a ensayar nuevos tipos de intervenciones. Por ejemplo, atendiendo al creciente número de mujeres que figuran entre los beneficiarios, se han incluido en el programa actividades de capacitación basada en el género para empresas y asesores laborales. Así pues, actualmente los principales indicadores se desagregan por género para posibilitar un análisis de mercado más completo y así ayudar a las mujeres a encontrar mejores empleos. Entre los indicadores de seguimiento figura el número de mujeres atendidas y que han hallado trabajo, mientras que los indicadores de evaluación comprenden el índice de empleo, los ingresos y las prestaciones sociales. Conjuntamente, estos indicadores proporcionan a formuladores de políticas pinformación sobre el mejor modo de adaptar sobre la marcha actividades específicas del programa. Durante la crisis financiera internacional de 2008 se pusieron a prueba diferentes iniciativas para proteger a los trabajadores contra despidos masivos, dos de las cuales se han incorporado al programa: una de capacitación para trabajadores cesados temporalmente, y un programa de contingencia laboral activado únicamente en tiempos de crisis; en virtud de este último los trabajadores reciben provisionalmente apoyo financiero del PACE si sus empleadores acceden a mantener sus puestos de trabajo durante un determinado periodo.

4. Saber aprovechar la tecnología

Para responder a la evolución de las tecnologías de la información durante la vida del programa, el PACE ha venido añadiendo nuevas herramientas entre las que figuran talleres de búsqueda de empleo, centros de búsqueda informatizada y el Portal del Empleo. Desde 2010, más de un millón de personas han encontrado trabajo a través de este último, el cual brinda acceso a bolsas de trabajo en los sectores público y privado, así como a ferias de empleo virtuales, algunas orientadas específicamente a los jóvenes y al sector de alta tecnología.

El éxito del programa de servicios de empleo de México ha inspirado a otros países de América Latina a lanzar sus propias iniciativas, muchas de las cuales también cuentan con apoyo del BID. Al actuar de manera previsiva y hacer una labor continua de seguimiento y evaluación de resultados, México ha logrado estructurar un programa de servicios de empleo que responde a las necesidades de un mercado laboral cada vez más dinámico y globalizado.

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